“El hombre de las mil caras” (Alberto Rodríguez) por Jordi Sánchez

Esta semana podemos hablar de muy buen cine dentro de la cartelera española… importantes títulos como la necesaria “Captain Fantastic” de Matt Ross entre otros o la cinta a destacar que aquí nos ocupa, el ultimo trabajo de nuestro talentoso Alberto Rodríguez.

Podríamos hacer hincapié en hablar sobre este realizador cinematográfico como una de las figuras mas imponentes, solidas y creativas propias de nuestro cine… para muchos un importante salvoconducto y un eje imprescindible que contribuye al perfecto funcionamiento en el engranaje de nuestra máquina de sueños.

Después de entregarnos estupendos trabajos como la dura, realista “7 Vírgenes” (2005), la efectiva o directa “After” (2009), la oscura y cruda “Grupo 7” (2012) o llegando hasta su arrasador tornado mediático aún en activo como fue “La isla mínima” (2014), Rodríguez se nos regresa con su esperado relato bajo el brazo y nos moralina sobre la picaresca popular tan propia de nuestro país… y aunque esta “oda” suceda años atrás, podemos referirnos a “El hombre de las mil caras” como una fábula que nos habla sobre unos hechos y comportamientos totalmente a temporales y claramente repetitivos.

A modo personal, Alberto Rodríguez evoluciona y resuelve irregularidades de su isla mínima (hecho ya difícil de por sí) convirtiendo su última creación, en una cinta totalmente redonda, casi perfecta… para los que crean en la perfección como realidad o “modus operandi”.

Hablamos de un thriller político a ritmo de opera Rock, con una factura insuperable y que deja el listón tan alto que se nos hace imposible avistar su cima a conquistar.

Rodríguez firma un clásico moderno dentro y fuera de nuestra industria y fronteras, de los que hacen historia… con cotas nunca vistas anteriormente en nuestro país, sobre un tema y unos sucesos que enganchan desde el primer momento tanto a conocedores de éstos como a los que no poseen tales nociones.

Si hablamos de “El hombre de las mil caras” como puzzle cinematográfico (que efectivamente así sucede) estamos hablando de cine único, novelesco, con personalidad y claramente genuino… con fuerza,aroma y nota… de voz propia, original y totalmente elegante… una obra autoral y nacional de incuestionable calidad y un claro punto de inflexión adjudicado al futuro del cine patrio, con un conjunto de actores en estado de gracia… y con esto me refiero a todos ellos, tanto principales o protagonistas como de reparto o secundarios (por si usted es de aquellos que se deja llevar,cataloga y desde el desconocimiento piensa que algunos intérpretes son mas importantes que otros dentro del marco irrefutable que atiende a una producción cinematográfica de cualquier índole)

…y si a esto le añadimos un montaje espectacular, solo nos queda disfrutar de una narrativa envidiable.

Puro cine, puro nervio… un espectáculo con un pulso impecablemente adictivo y de momento la mejor cinta española en lo que va de año e incluida “ipso facto” dentro de la lista de las mejores a nivel internacional.

Que lejos quedaron esas mediocres excusas sobre nuestro cine, que desde la ignorancia y sin fundamento alguno, nunca bebieron de la razón…

Por Jordi Sánchez

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s